A solo un día de la aprobación en general del Plan de Reconstrucción Nacional en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, surgió una nueva controversia política vinculada a la futura discusión en particular del proyecto.
La polémica comenzó luego de que el diputado independiente del PPD, Jaime Araya, afirmara en un streaming junto a parlamentarios del Partido Comunista y del Frente Amplio que la oposición, incluida la Democracia Cristiana, presentaría más de dos mil 500 indicaciones al proyecto.
Desde el Ejecutivo, el vicepresidente Claudio Alvarado calificó esta estrategia como un sabotaje legislativo.
En este contexto, el mandatario señaló además que todos los proyectos pueden perfeccionarse durante su tramitación, pero sostuvo que cuando el objetivo es destruir o hacer daño, el avance legislativo se vuelve más complejo.