Con la llegada del verano y el aumento sostenido de las temperaturas, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) reforzó el llamado a las entidades empleadoras y a las y los trabajadores a extremar las medidas de prevención frente a los riesgos asociados a la exposición prolongada al sol y a las altas temperaturas.
El calor extremo y la radiación ultravioleta pueden provocar graves efectos en la salud, entre ellos deshidratación, calambres, agotamiento por calor y golpes de calor, además de daños acumulativos en la piel y la visión. Estos riesgos afectan especialmente a personas que desarrollan labores al aire libre o en espacios cerrados con escasa ventilación, situación frecuente en sectores como la agricultura, la construcción, el transporte y los medios de comunicación.
En este contexto, el Director Regional del ISL, Camilo Farías Durán, destacó que la prevención durante el verano es fundamental para resguardar la salud de las y los trabajadores.
“La prevención en verano no es solo una recomendación, es una necesidad. El calor extremo es un riesgo laboral real, y como servicio público nuestro rol es acompañar a las empresas y a las y los trabajadores con información clara, asistencia técnica y medidas concretas que permitan proteger la salud”, señaló la autoridad regional.
Durante el periodo estival, el ISL se encuentra desarrollando diversas acciones de difusión, capacitación y despliegue territorial en distintos puntos de la región. Estas iniciativas están orientadas a promover medidas preventivas como la hidratación permanente, el uso adecuado de elementos de protección personal, la planificación de pausas durante la jornada laboral y la identificación temprana de síntomas asociados al estrés térmico.
El énfasis de estas acciones está puesto en trabajadoras y trabajadores que cumplen funciones con exposición directa al sol, incluyendo equipos de medios de comunicación que realizan coberturas en terreno, así como en entidades empleadoras adheridas cuyos procesos productivos se intensifican durante la temporada de verano.
Desde el ISL se recordó que las entidades empleadoras tienen la obligación legal de adoptar todas las medidas necesarias para proteger la vida y salud de sus trabajadores y trabajadoras frente a riesgos previsibles, como las altas temperaturas y la radiación solar. En este sentido, la prevención es una responsabilidad compartida que debe abordarse de manera anticipada y permanente.
El Instituto de Seguridad Laboral continuará desplegando acciones en terreno durante todo el verano, entregando información y asistencia técnica, con el objetivo de reducir los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales asociadas a la exposición a calor extremo y radiación solar.